Desde mi perspectiva de fiel seguidora de Discovery, Nat Geo y Animal Planet, las diferencias son naturales. No hay dos cebras cuyos pelajes tengan el mismo patrón, no hay huellas dactilares idénticas, y así ad infinitum podría seguir hasta concluir que no hay seres que sean idénticos (no al menos en este planeta) y siendo así las cosas ¿por qué nos empeñamos en "uniformarnos"?, ¿en parecer "cortados por la misma tijera"?. Por qué las diferencias desatan toda clase de estigmas y barbaries de las que los seres humanos somos capaces (racismo, sexismo, fanatismos religiosos y deportivos, nacionalismo, etc.)
Esto viene a colación por las recientes declaraciones de Ricky Martin sobre sus preferencias sexuales, una cosa que para mi carece de relevancia en el siglo en el que vivimos, ha logrado millones de menciones noticiosas alrededor del mundo. Y mi curiosidad radica básicamente en los intereses que subyacen a la decisión de hacerla pública de parte del artista.
Si yo le preguntase a alguno de ustedes -o a cualquiera, en realidad- si tienen prejuicios probablemente lo negarían. ¿Quiénes de ustedes cree ser prejuicioso? ¿Quiénes creen que no son? Es difícil admitirlo y más aún hacerlo públicamente.
Siendo más receptivos, creo que podemos confrontar nuestros prejuicios y llegar a la conclusión que en la diversidad subyace la riqueza. O dicho de otro modo, a quién o quienes convienen los muros de división y exclusión que hacen que rechacemos personas que son diferentes a nosotros. En los anales de la historia, abundan los casos de grupos humanos subyugados y marginados por unos pocos "poderosos" y secundados por hordas de prejuiciosos.
Así que volviendo al caso de Ricky Martin, les invito a pensar desde una perspectiva más pragmática. Cuando sienta el deseo poner de manifiesto sus prejuicios piense qué grupo de poder o económico se verá favorecido o afectado con la noticia: ¿será la iglesia que ganará más fieles?, ¿será Pepsi quien ganará o perderá más clientes?, ¿la industria de la música venderá más?, ¿la Oficina de Turismo de Puerto Rico seguirá usando a Ricky como imagen? y así sucesivamente hasta que de con la(s) respuesta(s). Llegue entonces a sus propias conclusiones acerca de cuál es el verdadero tormento del artista (más allá de sus sentimientos) y entenderá que son intereses económicos los que tenían un peso específico en su decisión de "sincerarse"....similares fueron los intereses que pesaron en la confesión de adulterio de Tiger Woods.
Por todo lo anterior, les invito nuevamente a que revisen sus prejuicios para que comprendan que así como las diferencias son naturales, los prejuicios son inculcados y frecuentemente sirven a "intereses poderosos" para controlar a "las masas". Más de un "tonto"* dejará de tomar Pepsi y comenzará a tomar Coca-Cola, más de un "iluso" * comenzará a usar Match 3 de Gillette y mientras las multinacionales "utilizarán" a su favor sus prejuicios y seguirán exprimiéndole su bolsillo porque seguirá siendo un buen negocio contratar a los Ricky Martin y Tiger Woods, del momento, que los diferencien de la competencia.
*tonto e iluso son adjetivos alusivos a aquellos consumidores creyentes de las bondades implícitas en las bebidas de cola carbonatadas o a los beneficios asociados al uso de la triple hojilla.

Producto de la casualidad (aunque les confieso que no creo en que tal cosa exista) un par de amigos "extrajeros y aventureros" decidió pasarse un fin de semana en Caracas y naturalmente me ofrecí de hacerles de guía de viaje durante su estadía. Al ser mi narración les pediré las correspondientes excusas por la subjetividad que traen implícitas las anécdotas e incluso les recomendaría diluir la intensidad para que les resulte más gracioso que trágico...es posible que haya exagerado en uno o más puntos.
Dada conflictiva realidad venezolana (inseguridad, inflación, control cambiario, crisis eléctrica, etc.) no puedo catalogar sino de "aventureros" a estos chicos, quienes pudiendo escoger cualquier plácido destino caribeño decidieron justo venir a darse una vuelta por Caracas. No obstante, en descarga de este país debo decir también que así como tiene sus miserias, tiene unos lugares únicos, mágicos que son como oasis dentro de la realidad que nos circunda. Como se han de imaginar estaba yo decidida a mostrarles básicamente estos sitios y "salvarles" de malas experiencias.
Lo primero que intenté hacerles fue una lista de recomendaciones -de todo tipo- para que asumieran desde el principio que venían a un sitio con sus particularidades. Una de las primeras recomendaciones fue, traigan efectivo porque sus tarjetas acá no necesariamente les servirán. No sean ostentosos, la posibilidad que les pase algo de verdad me tenia preocupada. No es lo mismo la realidad desde los ojos de un "transeúnte" que la de quienes vivimos acá. Desde su perspectiva si debo encontrar un adjetivo, hubiesen dicho que a Caracas la caracteriza más el desaliño que la miseria. Sin embargo, por lo que vivo a diario -por desgracia- la inseguridad es un flagelo real.
Una cosa es que hables de la inseguridad y del peligro en tercera persona y otra que las veas cara a cara....y para no vernos las caras adoptamos medidas de seguridad que a los ojos de los "extrajeros y aventureros" rayan en la paranoia (en su percepción, yo la más neurótica). Y luego lo caro que resulta todo (comparación precio - calidad), tampoco ayuda mucho que digamos....entonces en ocasiones me callaba porque notaba en sus caras que no había entendimiendo. Un ejemplo típico: te montas en el carro y entre el calor y la inseguridad anda siempre uno en aire acondicionado, uno de ellos sentía "insoportable el frío" y yo sin ánimo de discutir trataba de ceder (no de muy buena gana) donde era posible abrir las ventanas. Al otro le apetecía caminar y "mezclarse con la gente" y de hecho llegó andando hasta Sabana Grande y yo tratándole de explicar que acá la vida de nosotros se desarrolla de Centro Comercial, en Centro Comercial...y al final me terminaban viendo como a una tonta súper estirada.....así que, aunque les juro que me emplee a fondo, no sé si fue positiva y grata para ellos la experiencia.
El viernes llegaron a media noche y menos mal que tenía previsto el mandarlos a buscar al aeropuerto...a pesar de las recomendaciones expresas que les dí porque sabía que sus tarjetas acá no les permitirán sacar efectivo, no me creyeron ni me hicieron caso y estuvieron sin un céntimo en efectivo durante 3 días y 3 noches....gracias a Dios que si el dinero es problema, entonces no hay problema y yo pude ayudarles...quiero decir, el traslado aeropuerto-hotel-aeropuerto se los dejé cubierto, y luego andábamos paseando en mi carro todo el tiempo y a donde ibámos les aceptaban sus tarjetas sin mayores contratiempos.
Desde mi perspectiva la ciudad es tanto más hermosa cuanto más lejos la ves - y la sientes- por eso escogí a Galipán -en la montaña- para llevarles a comer, escogí bares en el techo de hoteles para verla en perspectiva, y así otras locaciones en las que estuvimos. Muy probablemente no vuelvan a esta ciudad en la vida y lo único que de verdad me apetecía era que se llevaran en sus retinas unas bonitas vistas. Gracias a esos momentos en los que comer y beber, era la norma creo que compesaron un poco la decepción que les causó mi exagerada precaución y reticencia a que anduvieran sin -mis- cuidados por la ciudad.
Lo más extraño y paradójico de todo fue cuando caí en cuenta que yo he paseado libremente por ciudades tanto o más peligrosas que esta (a las que por puro respeto no mencionaré) y como extranjera nunca me sentí "en peligro", a pesar de haber visto redadas policiales, asaltos, etc. y que los lugareños siempre me dieron todas las advertencias, yo me los "salté olímpicamente" con la seguridad que me da el ser una sobreviviente Caraqueña y en cambio a mis "aventureros visitantes" los mantuve cautivos en una linda jaula de oro Caraqueña.
Gracias a Dios no me dedico al turismo, ni mis amigos son "gente común". Quiero decir, con más pena que gloria podré pasar esta página y seguir adelante confiando en la generosidad - y mala memoria- de mis amigos, quienes me perdonarán a pesar de haberme comportado tal como lo hice. Me queda la tranquilidad que el mayor daño que sufrieron fue el de algún disgusto -espero pasajero- y a ellos les quedaron para el recuerdo esas "hermosas" imágenes de las panorámicas de la ciudad y el sabor de unos cuantos buenos rones.